martes, 30 de abril de 2013

Imágenes de cine: "Un toque de canela" ("Politiki Kouzina")

Película realizada por Tassos Boulmetis, Grecia, 2003.

Esta es una cinta para disfrutar con los cinco sentidos.

El realizador trenza tres hilos argumentales: el destierro como destino inevitable, el sabor del vivir las horas y el alma del protagonista, retenida en el bucle del trauma infantil.

De cierta forma, es una cinta que puede verse con los ojos cerrados. La música de la compositora griega Evanthia Reboutsika es la bella y nostálgica co-protagonista.

El tema principal de la banda sonora describe con notas musicales la relación de Fanis (Georges Corraface) con su abuelo Vassilis (Bandis Tassos), la tienda de especias donde Vassilis filosofa sobre el sabor, el ser humano y las estrellas, y la pequeña Saime, promesa del amor futuro.

Con estos ingredientes la melodía se sostiene sobre una frase musical que recuerda las cajas de música. Así mismo, la vida de Fanis en el exilio, gravita con sus afectos profundos encerrados en su memoria infantil, buscando en los astros el pedazo de su vida perdida.

La música y las entrañables escenas domésticas, activan las añoranzas del espectador haciendo resonar en su alma sus propios destierros.



para Paula

Imágenes de cine: Match Point

Match Point[1],  es a mi juicio una obra maestra. Como tal, permite innumerables miradas. Esta es la mía:

El affaire del argumento es la psicopatía. El comportamiento del protagonista (Chris Wilton, magníficamente representado por Jonathan Rhys-Meyers) es fácil reconocerlo como psicopático, más oculta está la dimensión psicopática del resto de los personajes nucleares de la historia, salvo la co-protagonista (Nola interpretada por la sensual Scarlett Johansson), que acaba siendo asesinada con premeditación y alevosía por su amante (Nick).

No obstante, la primera vez que vi esta película, quedé con la sensación que la verdadera co-protagonista es la música que acompaña el relato en el comportamiento y en los pensamientos de Nick Wilton. La música de la puesta en escena son arias de ópera italianas del s. XIX y ellas están presentes a todo lo largo y ancho de la puesta en escena relato.

Cada aria (de una ópera distinta, todas son italianas del siglo XIX) está rescatada de un momento del drama operístico original y está puesta en contrapunto con el drama de Match Point.

Lo que conecta a los personajes de la película es su viva pasión por la ópera. Es por esta puerta que el personaje Nick (un joven tenista retirado de origen irlandés de clase trabajadora), entra en el mundo de la adinerada familia de los Hewett con quienes construye su nuevo y flamante mundo social.

¿Por qué es el género musical de la ópera el contrapunto de estos personajes frívolos y vacíos, desconectados de su cuerpo erótico?

El contrapunto es una forma musical, en la cual, frases melódicas independientes se intercalan para formar un conjunto armónico. De este mismo modo, en la película que nos ocupa, la expresión psicopática caracterizada por el vacío afectivo y el erotismo insustancial[2] de sus personajes, se intercala con el drama humano interpretado en la ópera clásica.

De esta forma, la incapacidad de los personajes para acceder a la dimensión del sentimiento, aquella sustancia con la cual los seres humanos tejemos nuestro contenido profundo y que nos posibilita para trascender, es subrayada por Woody Allen con la ópera: entonces, en medio de su vaciedad y su frivolidad, surge la presencia de aquellos que estando en otro lugar pero allí mismo, en esa misma matriz de sentimientos, decisiones, confusión, elevaron su voz llena de pasión y sustancia, construyendo belleza, poesía, broma, muerte, olvido, encuentro, placer, dolor … y con la misma materia de los personajes del Match Point, aquellos se elevaron hasta la dimensión de lo sagrado, transformando en belleza su circunstancia; y estos, los de Match Point, se mantienen en su literalidad lineal.

A mi juicio, creo que el contrapunto presentado por Allen es generoso con sus personajes, sin él, todos ellos, habrían sido gente olvidable; en manos del maestro, donde parecía nada, amasó una obra genial.

No obstante, la generosidad de su autor con los personajes, solo alcanza a suavizar su pequeñez y no oculta que, a pesar de su adinerada presencia y gustos exquisitos, que todos ellos son gente, además de falsa, mediocre y ordinaria.

La falta de rechazo que provoca en el espectador la crueldad manifiesta de Nick hacia Nola y la deslealtad hacia su sosa mujer, pienso que responde a que su propia vaciedad y mediocridad, a diferencia de la de su adinerada familia, él la conoce y sabe que ellos son su condena y que nada (ni dinero, ni poder, ni nuevas aventuras eróticas, ni hijos, ni justicia humana, nada) podrá rescatarlo de su prisión interior. Es un condenado, aunque tiene mucha suerte.

Todo esto, subraya aun más la belleza salvaje de una Nola Rice, que es toda cuerpo erótico,  sumergida en la pasión, el deseo, el  amor, la rabia, el error, el fracaso, la ilusión, la amenaza, la lucha, el descontrol, la confianza, la timidez, el orgullo… Con menos palabras, este personaje de Nola, es la relación humana.

En este contexto, Nola difiere del resto de personajes protagónicos, ella no necesita conectar con la ópera, ella conecta con la vida.

Para saborear esto que escribo os recomiendo estos enlaces con la voz de Antonio Carusso, «Una furtiva lágrima» de la ópera «L'elisir d'amore», compuesta por Gaetano Donizetti en 1832.

El primero lo he elegido porque es una imagen estática de Nick y su mujer; el segundo, porque muestra el mundo de Nola, del que Nick es incapaz de formar parte; el mundo de Eros, al que Nick profesa intensa añoranza con la misma voluntad férrea que lo destruye.




http://www.youtube.com/watch?v=UF0G9tVA1vY


[1] Woody Allen, Reino unido, 2005.
[2] parafraseo a Adolf Guggenbühl-Craig, autor post-junguiano que reflexiona sobre la psicopatía y la amoralidad en «El alma vacía y el erotismo insustancial».  Editorial Fata Morgana, México, 2009.

 para Armando